A veces pienso que me han hecho tanto daño que jamás volveré a confiar en nadie. Y la verdad es que duele, duele tener miedo a que un beso, una caricia o una mirada puedan ser fingidas, buscando únicamente algo frío, sin sentimientos de por medio.
Soñar es gratis, sólo uno mismo manda en sus sueños y se puede inventar una y mil historias en las que el destino no tiene ni voz ni voto.
Pero cuando llevas tanto tiempo dejando que se mueran tus ilusiones una a una, ya no te sale soñar... ni inventarte mil momentos de felicidad... Y te llena de pavor, haber conocido a alguien y hacerle daño al no poder confiar en esa persona, porque ya estás más segura de los demás que de ti misma.
Tal vez y sólo tal vez, la persistencia de alguien que te valore de verdad logrará arrancarte los miedos.
Soñar es gratis, sólo uno mismo manda en sus sueños y se puede inventar una y mil historias en las que el destino no tiene ni voz ni voto.
Pero cuando llevas tanto tiempo dejando que se mueran tus ilusiones una a una, ya no te sale soñar... ni inventarte mil momentos de felicidad... Y te llena de pavor, haber conocido a alguien y hacerle daño al no poder confiar en esa persona, porque ya estás más segura de los demás que de ti misma.
Tal vez y sólo tal vez, la persistencia de alguien que te valore de verdad logrará arrancarte los miedos.
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